ES MUY INTERESANTE y hasta aleccionador para
Canarias el conflicto que están padeciendo los países norteafricanos de
Túnez y Egipto, con repercusión en Jordania y Yemen, ahí al lado mismo
de nuestras islas, en las cuales parece que no existe ningún interés por
los graves sucesos de esas naciones vecinas, y teme el autor que esas
auténticas revoluciones o levantamientos de los respectivos pueblos
contra sus gobiernos nos afecten mucho o poco, en cuanto el casi
limítrofe Marruecos está en las mismas o peores circunstancias políticas
y sociales que las naciones en conflicto.
Hace hincapié Juan Jesús Ayala en la palpable forma dictatorial de
gobernar del monarca marroquí Mohamed VI, quien posee un capital propio
de 50.000 millones de dólares, el seis por ciento de la bolsa, doce
palacios con un gasto de funcionamiento diario de 700.000 euros, una
flota personal de seiscientos coches, y está considerado como el monarca
que ocupa el séptimo lugar entre los más ricos del mundo. Como quiera
que, por contraste, el pueblo marroquí sufre una pobreza extrema con
sueldo mínimo de 300 euros, la situación del país parece irreversible
cuando, como protesta, catorce profesores han intentado quemarse a lo
bonzo en la plaza principal de Rabat y se anuncia, para el día 20 de
este mes, una manifestación en la que intervendrán unos veinte mil
jóvenes en una jornada que llaman de "Levantamiento nacional" para
exigir una constitución democrática.
Aunque el autor del escrito no menciona el tema, hay que sumar a esta
crítica situación el trato que el Gobierno marroquí está dando al
pueblo saharaui, que ha dado lugar a las persecuciones y represiones que
la Policía y el Ejército de Marruecos han llevado a cabo contra los
campamentos que establecieron en El Aaiún los saharauis, cuyos
ciudadanos esperan que lleve a cabo el referéndum que señala Naciones
Unidas y que Marruecos retrasa con la intención de no efectuarlo y
seguir considerando al pueblo saharaui como ciudadanos marroquíes.
Las circunstancias son, pues, críticas para Marruecos, a la vista de
lo que está ocurriendo en Egipto y que ocurrió en Túnez, y no sería raro
que la protesta llegara a Rabat en cualquier momento y con iguales
consecuencias. Lo que parece raro es que el Gobierno español no haya
reaccionado con la posible adopción de medidas para contrarrestar, si es
necesario, cualquier reacción marroquí que pueda afectar al Gobierno de
Madrid y que pase, por la proximidad geográfica y por lo que Marruecos
considera de su soberanía, como las aguas, por Canarias.
En otros tiempos que yo me sé, hubieran llegado a nuestras islas
varias unidades de nuestra Escuadra y se hubiera dado instrucciones a
todos los fuertes de Tenerife y de Gran Canaria, como cuando llegó la
flota inglesa del almirante don Horacio Nelson. Ahora contamos con una
ministra, que en La Gomera dicen "menistra", que a lo mejor haya oído
hablar o leído algo del tal Nelson, pero que no tendrá ni idea de quién
fue el general Gutiérrez, ni falta que le hace. Porque estas cosas de
doña Carme (sin ene final) hay que tomárselas a coña.
Imprimir artículo
Si te ha gustado este artículo puedes compartirlo desde tu blog, página Web o foro.

Suscribete a los comentarios de este artículo

0 comentarios :
¿Que opinas de este articulo? Tus comentarios siempre serán bien recibidos, ¡¡ Gracias !!