La Comunidad de Estados del Sáhara y el Sahel (CEN-SAD) celebró ayer en Rabat una reunión extraordinaria de sus ministros de Exteriores en la que alertaron sobre "graves derivas de seguridad" en una región azotada por el terrorismo de Al Qaeda, los secuestros de occidentales y los golpes de estado.
El encuentro, que duró todo el día, se clausuró con la adopción de la "Declaración de Rabat", una mera declaración de intenciones que no incluye decisiones concretas y que cristalizó en dos comités: uno de paz y de seguridad y otro de desarrollo sostenible ante los nuevos retos de seguridad en la zona.
Ausente de la Unión Africana desde 1984 por la presencia en su seno de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Marruecos busca ganar influencia en todo el norte del continente, en abierta rivalidad con Argelia, valiéndose de otros foros.
En el CEN-SAD, que durante años fue un instrumento de política exterior de Muamar Gadafi, hay 28 estados, incluidos algunos tan poco saharianos como las Islas Comores, pero falta Argelia, el mayor estado en superficie de toda la región y que rivaliza con Marruecos por la influencia continental.
Pero más allá de la rivalidad bilateral, problemas más acuciantes como la situación en Mali -que ha sufrido un golpe de estado el 22 de marzo y la posterior proclamación unilateral de independencia de un estado tuareg en la mitad noreste- reclamaron la atención de los ministros de Exteriores del CEN-SAD, y concretamente una decisión sobre la legitimidad de las nuevas autoridades malienses.
Si bien solo su embajador ante el CEN-SAD y ante Trípoli representó a Mali, no pasó desapercibido el hecho de que Rabat haya invitado a un representante de las nuevas autoridades golpistas, en un esfuerzo de "reconciliación entre los hermanos malienses", según dijo el canciller marroquí, Saaededín Otmani.
A este respecto, Otmani subrayó el apoyo de Marruecos a "las iniciativas y esfuerzos de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) para resolver la situación en Mali" y alabó la iniciativa de la CEDEAO para "mediar entre los golpistas y la clase política maliense".
Por su parte, el presidente de la CEN-SAD, ministro de Exteriores de Chad, Sadio Lamine Sow, subrayó que los países de este organismo jugarán un papel "en el marco de la búsqueda de una solución para la situación en Mali" y aseveró que la unidad territorial de ese país es "indiscutible".
Los 28 países que integran la CEN-SAD afrontan varios retos comunes como el terrorismo, el crimen organizado, el tráfico de armas, las amenazas separatistas y la inestabilidad de sus regímenes.
Estas nuevas circunstancias, junto al comienzo de expansión de comandos terroristas y yihadistas en la zona sahelo-sahariana (y la abundancia de armas llegadas desde la desintegración del régimen libio de Gadafi) han llevado a los países de la zona a revisar sus métodos de acción que según ellos se presentan como "insuficientes" y "superados".
Los países de toda esta mitad norte de África revisaron igualmente el estatus de la CEN-SAD, que será sometido a los jefes de los Estados miembros antes de finales de este año para su adopción.
El ministro de Exteriores marroquí señaló que el consejo ejecutivo del organismo compuesto por los ministros de Exteriores de los países miembros así como los ministros sectoriales tendrán nuevas prerrogativas, y añadió que habrá una alternancia de responsabilidad entre los países miembros.
Fuente: Que.es
Imprimir artículo
Si te ha gustado este artículo puedes compartirlo desde tu blog, página Web o foro.

Suscribete a los comentarios de este artículo

0 comentarios :
¿Que opinas de este articulo? Tus comentarios siempre serán bien recibidos, ¡¡ Gracias !!