Podeis encontrarlo en el siguiente enlace:
http://www.vacacionesenpaz.org/Revista_3/Tiene_la_palabra.html
Estos días, como los últimos 33 años, vuelve a muchos hogares del estado español la ilusión y la alegría que desprenden los niños saharauis, que se benefician del programa Vacaciones en Paz. Nadie que haya vivido la experiencia, puede olvidar esa vitalidad que los caracteriza y que hace perenne su estancia en el recuerdo y la memoria de quien compartió con ellos dos meses de verano. Su presencia ha marcado para siempre a más de uno y lo ha dejado prendado del Sahara y de los Saharauis, hasta tal punto que, a causa de la experiencia vivida en su compañía, algunos dedican más del 60% de su existencia a la causa Saharaui y a acompañar su lucha.
Vacaciones en Paz, es sin duda un programa que cumple tantas funciones y facetas, (ya destacadas en estas páginas en otras ocasiones), en la vida de los niños y el pueblo Saharaui en general, y sobre todo la más importante de ellas que es el intercambio y acercamiento entre culturas distintas. Que seguramente, si llegase a desarrollarse con otro pueblo en cualquier punto de la tierra seria un programa galardonado una y mil veces y difundido en todos los rincones como ejemplo de acercamiento entre civilizaciones. Pero como se trata del Sahara, un drama silenciado deliberadamente por la mano negra del MAJZEN, con la ayuda de sus amigos, lacayos y servidores fieles en España.
El modus operandi de este popurrí de gente sin principios ni moral, es siempre el mismo, se esconden detrás de la coartada de excusas como: neutralidad, Marruecos es un aliado, no mezclemos la política con las situaciones humanitarias etc., etc.
Argumentos como estos se llegaron a utilizar hasta en ayuntamientos pequeñitos para impedir que se apruebe una moción o un proyecto favorable al Sahara. Ya se pueden imaginar cómo se las gastan en las cloacas de la política con sus tópicos y babosadas, cuando anteponen ciertos intereses y chantajes a la justicia y a la razón.
Entonces sacan a relucir su doble rasero de medir combinado con vocablos insípidos como: Realpolitic, pragmatismo, neutralidad, intereses de estado y bla, bla, bla…..
Entonces sacan a relucir su doble rasero de medir combinado con vocablos insípidos como: Realpolitic, pragmatismo, neutralidad, intereses de estado y bla, bla, bla…..
Pero corresponde a la sociedad civil: colectivos, movimiento asociativo, y particulares, mantener vivo el programa Vacaciones en Paz. La significativa bajada de las cifras los últimos años, no puede desanimar a estos actores que junto con algunas instituciones han hecho posible que, hace cuatro años viajaran a España más de diez mil niños, y deben junto con la parte Saharaui reflexionar y buscar formulas para revivir, fortalecer y consolidar este emblemático, veterano, gratificante y humanista programa.
Las dificultades son latentes y palpables, una situación económica desastrosa y un enemigo que dedica muchos medios para desacreditar cualquier iniciativa que intente poner el foco sobre los Saharauis y llevar la justicia y el derecho al Sahara Occidental,
Sin embargo, y aunque son dos ingredientes explosivos, no pueden hacer que desaparezcan imágenes tan emocionantes y que quedan grabadas en la retina para siempre, como las que nos ha ofrecido Vacaciones en Paz a lo largo de sus 33 años de existencia.
Imágenes como esa alegría mezclada con ese miedo infantil instintivo y la sorpresa que reflejan las caras de los niños a su llegada. Esa alegría marcada por la tristeza cuando vuelven.
Esas familias de acogida, derramando ríos de lágrimas cuando despiden a “sus hijos”.
Esos veranos eléctricos e hiperactivos, en los que los niños parecen pedir un deseo mágico: que el día no se acabe, para convertir los dos meses en una fiesta continua. Esas familias preocupadas porque el niño no le falte de nada.
Esos viajes interminables durante el año, en los que las familias devuelven la visita a los niños y regresan emocionadas y marcadas para siempre.
Ese aprendizaje mutuo que permite un entendimiento y un acercamiento cultural, en otras situaciones, imposible.
En definitiva, son miles y miles de instantáneas, momentos y situaciones, vinculadas a Vacaciones en Paz, de carácter personal y particular de cada niño y de cada familia de acogida. Que se convierten en millones y millones de razones que nos animan, nos empujan y nos dan razones sobradas para seguir peleando por conservar vivo este emblemático proyecto.
Mah Iahdih Nan, Delegado adjunto en Barcelona
Fuente: Sahara Libertad
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