Fuente: porunsaharalibre.org
En la madrugada del día 16 de febrero una delegación de activistas saharauis que iban asistir al juicio de los estudiantes saharauis, presos políticos en Marrakech, fueron obligados a detenerse en un puesto de control en la entrada de los territorios ocupados.
Hmad Hamad vicepresidente de CODAPSO dijo a PUSL que estuvieron retenidos durante más de una hora antes de que pudiesen entrar a su país, en la entrada de El Aaiún, en un puesto de control. Las autoridades de ocupación exigían que les fuesen entregados los documentos de identificación de los cuatro activistas, Hmad Hamad, Abdelaziz Biay, Ahlil Asofi y Brahim Dahlil.
Los activistas se negaron a entregar los documentos, no reconociendo ninguna autoridad a los policías marroquíes en los territorios ocupados. Cuando uno de los agentes le dijo a Hmad que tenían que entregar los documentos porque eran marroquíes, el activista respondió: “¡Yo no soy marroquí, soy saharaui y esta identificación para mí no es más que un documento de viaje! ¡El derecho internacional es muy claro, el Sahara Occidental no es Marruecos, somos un territorio ocupado!”
Los activistas no cambiaron su postura y pasada una hora se le permitió seguir adelante.
Durante su visita a Marrakech y una vez que el juicio de los estudiantes fue aplazado hasta el próximo día 28 de marzo, los activistas participaron en una concentración frente al tribunal, donde exhibieron banderas y gritaron consignas por la auto-determinación, la liberación de los presos los políticos y el fin de la ocupación marroquí.
Marruecos ve así la respuesta y la resistencia de los saharauis trasladada al interior del Reino, como ha sucedido en el juicio de los presos de Gdeim Izik en Sale, Rabat.
Marruecos retira todos los presos políticos de los territorios ocupados, transfiriendolos a territorio marroquí, esta política de secuestro y juicios extraterritoriales que tienen como objetivo mantener a los activistas retenidos como rehenes, no está teniendo los resultados esperados. La población saharaui no renuncia a defender y apoyar a los presos políticos, incluso si esto significa miles de km de viaje.

