Con este texto (dividido en dos partes)
pretendo narrar lo vivido durante mi estancia en Marruecos y en el
intento de acceder a los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental.
Espero que con él, muchos de los sucesos acaecidos queden más claros y,
de esta forma, se evite la manipulación de algunos medios de
comunicación ante lo ocurrido.
Los activistas del Movimiento de
Solidaridad Brigadista llegamos a Marruecos con dos objetivos claros:
entrevistar a organizaciones políticas y sociales saharauis y de este
país para conocer su situación social y política de primera mano y, en
segundo lugar, llegar a El Aiún para participar en las manifestaciones
con motivo del aniversario del campamento “Gdeim Izik” en calidad de
observadores internacionales.
Fuimos divididos en tres grupos. El mío
llegó a Marrakech el dos de noviembre. En esta ciudad, tuvimos
encuentros con estudiantes saharauis y con el Comité Local de Vía
Democrática (única organización política marroquí que defiende la
autodeterminación del pueblo saharaui). En nuestras entrevistas con
ellos, nos trasladaron la segregación y el racismo que sufren los
saharauis en la Universidad; a través de actitudes arbitraria por parte
del profesorado y el marginamiento de sus compañeros y compañeras de
clase. Es muy importante señalar que en los TTOO no se imparten estudios
superiores, precisamente para conseguir que los jóvenes saharauis
tengan que salir de sus lugares de origen y no puedan organizarse en la
lucha por la autodeterminación y que los hijos e hijas de las familias
más pobres no puedan estudiar una carrera.
En la segunda entrevista que mantuvimos, los camaradas de Vía Democrática nos expusieron cómo llevan su trabajo diario en los municipios. La iniciativa que más me llamó la atención -y yo creo que la más importante- fue el boicot que ejercieron en las últimas elecciones municipales. Vía Democrática es un partido político legalizado en los años 80 por el régimen del majzén, heredero de la organización “Ila Al-Aman” (Hacia adelante), de tendencia marxista-leninista. A pesar de ello, la represión institucional que sufren es extremadamente grave: la constitución marroquí no permite cuestionar la corona ni el conflicto del Sáhara y es muy complicado que les concedan cualquier local para realizar un acto. En su último Congreso, celebrado este verano, no se les concedió ningún lugar donde publicitarlo, procurando, así, que la población no conozca de la existencia de esta organización.
En la segunda entrevista que mantuvimos, los camaradas de Vía Democrática nos expusieron cómo llevan su trabajo diario en los municipios. La iniciativa que más me llamó la atención -y yo creo que la más importante- fue el boicot que ejercieron en las últimas elecciones municipales. Vía Democrática es un partido político legalizado en los años 80 por el régimen del majzén, heredero de la organización “Ila Al-Aman” (Hacia adelante), de tendencia marxista-leninista. A pesar de ello, la represión institucional que sufren es extremadamente grave: la constitución marroquí no permite cuestionar la corona ni el conflicto del Sáhara y es muy complicado que les concedan cualquier local para realizar un acto. En su último Congreso, celebrado este verano, no se les concedió ningún lugar donde publicitarlo, procurando, así, que la población no conozca de la existencia de esta organización.
Desde Marrakech nos trasladamos a
Casablanca. En esta ciudad fuimos recibidos también por camaradas de VD y
tuvimos la suerte de participar en un Comité Regional de la
organización. Tras él, pudimos entrevistar a estudiantes de Enseñanzas
Medias, que nos expusieron sus problemáticas a la hora de acceder a
estos estudios y superiores debido a la inexistencia de becas por parte
del Gobierno Marroquí; con personas pertenecientes al Comité Nacional de
VD, las cuales nos explicaron el proyecto de vía al socialismo que
defiende VD: la consecución de este objetivo superior pasa, en la etapa
histórica actual, por la lucha por la liberación nacional de la
hegemonía imperialista y de la coalición de clases dominantes a su
servicio, y por la construcción de una sociedad democrática. VD
considera que la realización de las tareas de la etapa actual sobre la
vía del socialismo requiere que el liderazgo de la lucha recaiga en la
clase obrera y las masas trabajadoras en general en alianza con otras
clases populares, apoyándose en las organizaciones autónomas de masas
populares. Este es el motivo de que VD centre sus esfuerzos en el
desarrollo de tres procesos relacionados entre sí: el proceso de la
construcción de la organización política autónoma de la clase obrera y
las masas trabajadoras, el proceso de desarrollo y unificación de las
organizaciones de masas populares, y el proceso de construcción de una
alianza de las clases populares.
También nos reunimos con militantes del
movimiento sindical, en concreto del Sindicato “Unión Marroquí del
Trabajo”. Allí la libertad sindical está muy acortada y su militancia es
la primera en sufrir los despidos por parte de las empresas y, por
ejemplo, la negociación colectiva, es casi inexistente. Tienen una
jornada laboral de 70 horas semanales (casi 12 horas al día), las horas
extras no se las retribuyen, y aspiran a conseguir la jornada de 44
horas.
Por último, tuvimos un encuentro con
el primer secretario de la juventud de VD de la región de Casablanca,
quien nos explicó la represión que sufre el movimiento estudiantil
–organizado bajo la Unión Nacional de Estudiantes de Marruecos (UNEM)- y
el movimiento 20 de febrero –que surgió con motivo de la Primavera
Árabe, reivindicando una apertura y democratización del régimen delmajzen- y la situación de precariedad que sufren los licenciados y diplomados.
Fue al día siguiente cuando nos
embarcamos rumbo a los TTOO: partimos de Casablanca a las 19h. del día
5. En el trayecto, pasamos por tres controles militares: el primero en
la ciudad de Tan-Tan –frontera con los TTOO-, el segundo en Tarfaya y el
tercero en el propio Aiún. En los dos primeros tan sólo nos pidieron
los pasaportes y no hubo más problema. En el último el procedimiento fue
el mismo. Tras pedirnos los pasaportes, nos hicieron bajar para
preguntarnos nuestro lugar de destino y en dónde pasaríamos la noche ese
día. No pasó nada, volvimos a subir al bus y ya confiábamos en que
lograríamos entrar en la capital del Sáhara Occidental. Durante el
trayecto de Tarfaya a El Aiún ya habíamos recibido un SMS de uno de los
grupos del MSB, donde nos comentaban que, una vez instalados en el
hotel, unos treinta policías vestidos de paisano habían entrado en su
habitación obligándoles a salir y metiéndoles en un taxi colectivo que
les llevaría a Agadir, una ciudad 500 km al norte. Es entonces cuando, a
punto de arrancar de nuevo el bus, nos cruzamos en el control con otro
grupo de españoles que estaban siendo expulsados, en este caso de la
Coordinadora Estatal de Apoyo al Sáhara: pararon en el control para
pedir un escrito en el cual se explicaran los motivos de su expulsión.
De esta forma, varios policías entran de nuevo en el bus, esta vez
directamente a por nosotros, nos obligan de nuevo a bajar y a buscar
nuestras maletas. No olvidaré la cara de una niña saharaui que miraba
estas actuaciones de la policía marroquí atónita desde la ventana del
bus. No quiero imaginar cuál será la situación de todas y todos los
saharauis en TTOO para que las autoridades marroquíes no permitan entrar
a extranjeros y que sean testigos de ello. Esa niña no tiene la culpa
de su situación, sino que es el Estado Español el que dejó desamparados a
sus padres y abuelos, a su suerte, sin oportunidad de decidir sobre su
futuro, convirtiéndoles en ciudadanos españoles de tercera clase. Vemos
que el bus se marcha. Pedimos, de nuevo, un escrito en el cual se
expongan los motivos de nuestra expulsión y que nos pongan en contacto
directo con las autoridades consulares. Nos lo niegan. Mientras tanto,
estamos siendo continuamente fotografiados. A pesar de nuestra
resistencia, nos obligan a meternos en un taxi colectivo que nos lleva
también a Agadir. En este momento somos, literalmente, secuestrados por
el Gobierno marroquí: varias personas, que en ningún momento se
identificaron como policías, no fuerzan a meternos en un coche que no
sabemos en qué punto nos dejará y, continuamente, somos escoltados hasta
por dos coches de policía. El argumento esgrimido: “motivos de
seguridad”. Con esta actuación, se demuestra que el Estado Marroquí no
es un estado de Derecho ya que, ante cualquier orden excepcional, debe
existir algún documento firmado que lo acredite. En este caso era
inexistente.
Yo me vengo abajo. No puedo dejar de
pensar en ese instante en las condiciones de vida de los refugiados
saharauis en el desierto de Tinduf: un lugar inhóspito donde no debería
vivir nadie. Pude vivirlo en diciembre del año pasado en otra brigada
organizada por el MSB que tuvo como destino los campamentos de
refugiados del Sáhara Occidental. Nos esperaban nueve largas horas de
viaje (tras las veintiuna que llevábamos encima tras el trayecto de
Casablanca a El Aiún) con la sensación de impotencia y el sentimiento de
rabia más grande que jamás había vivido.
Por Andrés Dueñas*
*Mi nombre es Andrés Dueñas, tengo
19 años y soy estudiante de Derecho. Milito en la UJCE y tengo la
Responsabilidad Política del Colectivo de universidad “María Ruiz
Doyagüe” de la UJCE en Valladolid, soy Secretario de Estudiantes de la
UJCE en Castilla y León y Responsable de Organización de Jóvenes de
IU-Valladolid.
Fuente: http://esguevano.blogspot.be
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