¡SAHARAUI, SAHARAUIA, EIDA FEIDAK LILHURRIA! (tu mano junto a la mia hasta la libertad) ¡Rompamos el bloqueo informativo. Derribemos el Muro de Silencio! ¡LABADIL, LABADIL, AN TAGHRIR ALMASSIR! (No hay otra opcion que la autodeterminación)

EL SÁHARA DE LOS OLVIDADOS اِل ساارا دي لوس اُلبيدادوس




"Háblale a quien comprenda tus palabras"
"Kalam men yafham leklam"

Awala Lehbib Embarek, sonrisa que reta

¿Por qué será que los mejores pastos de los territorios liberados se localizan casi siempre cerca del muro marroquí?, la zona insegura y peligrosa por excelencia del Sáhara Occidental, al encontrarse allí la más alta concentración de minas terrestres, esas que fueron y son expresamente colocadas para causar el mayor daño posible a la población civil saharaui. Esta circunstancia causa demasiados accidentes, con explosiones que matan, mutilan o hieren a personas y animales, siendo éste uno de los mayores impactos del muro. Awala Lehbib Embarek tenía sólo 20 años cuando seguía a sus cabras en un coche junto a un compañero, al sur de los territorios liberados, lindando con la frontera mauritana. El rebaño tardaba en regresar, así que se bajó del vehículo para intentar recogerlo. Estaban demasiado cerca del muro y, en cuestión de segundos, pisó una mina y la explosión le arrancó de un plumazo el pie derecho, dejando sólo su tobillo y un manojo de músculos colgando. Era enero de 1990.
Ni siquiera recuerda el estallido. Enseguida recuperó la consciencia y se encontró aquel desolador panorama, con un dolor que le taladraba hasta el alma. Las múltiples heridas que le ocasionó la maldita mina, parecían querer arrebatarle hasta el aliento. Su compañero reaccionó de inmediato y le hizo un torniquete con el turbante. Probablemente, con ello le salvó la vida, pues tardaron parte de la tarde y toda la noche en llegar al hospital más cercano, en la 3ª región del Sáhara Occidental. Fui todo el camino tumbado sobre una camilla de ramas y para calmar el dolor sólo podía morder con fuerza el turbante de mi amigo, confiesa serio Awala en el salón de la sede de la Asociación Saharaui de Víctimas de Minas (ASAVIM), de la que él es Secretario General Adjunto. De verdad que me encantaría encontrar las palabras adecuadas para transmitir la fuerza, la intensidad y la valentía con la que habla… Sus gestos, su emoción, su rabia contenida mientras nos cuenta este fatal episodio de su vida que no pudo vencerle en ningún momento. En el viaje, largo y difícil por ser de noche, cada vez que se me movía un poco lo que quedaba de mi pie, el dolor era insoportable.
Comenta Awala que la primera cura en el hospital le alivió lo suficiente como para poder emprender el aún más duro e interminable viaje en Land Rover hasta Rabuni, en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia), donde le llevaron al Centro Mártir Chahid Chreif.
Sonríe al comentar que tuvo suerte porque encontró a un doctor muy famoso, especialista en operaciones con amputación completa de miembros, que en la operación tuvo que amputarle la pierna por debajo de la rodilla. Permaneció 3 meses en el centro y después se marchó a Argel, para hacer la recuperación e intentar conseguir una prótesis, que tardó en obtener. Pero ahí está, defendiendo a capa y espada los derechos de las víctimas de minas y demás artefactos explosivos que invaden el Sáhara Occidental por imperativo marroquí. Desde ASAVIM recuerda que hasta 2012 los afectados saharauis por las minas marroquíes permanecían en el olvido. Ese año se comenzaron a mover algunos proyectos y se iniciaron acciones dirigidas a dar visibilidad a la situación de estas víctimas que no sólo lo son, sino que además han de vivir en el exilio en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf, en el desierto, asumiendo en la mayoría de las ocasiones la responsabilidad de tener familias numerosas a su cargo. Todo un reto que les diferencia de otras poblaciones afectadas por esta misma ignominia.
Pero los trabajos van muy retrasados, porque es necesario establecer protocolos de evacuación rápida de las víctimas, reducir los tiempos de espera, facilitar medios y oportunidades laborales a las víctimas para enfrentar su condición de discapacitados, resolver el eterno problema de la obtención de prótesis… Y, sobre todo, agilizar y dinamizar el proceso de desminado del territorio saharaui, porque es ahí donde está una de las claves que evitarán más víctimas. Sensibilizar sobre los riesgos, los peligros, los efectos y las consecuencias de las minas y resto de material bélico sin explosionar es absolutamente necesario y, además, es eficaz, pero apela explícitamente a la responsabilidad individual y colectiva de los saharauis, cuando las labores de desminado constituyen una obligación que ha de abordar sin más dilación la comunidad internacional, apoyando con recursos -técnicos y humanos- y financiación para resolver una cuestión que ya es primordial. Awala Lehbib Embarek no ha perdido jamás la sonrisa ni su entusiasmo por mantener una tradición familiar de pastorear en su tierra libre. Compró más cabras y después camellos. Disfruta cuando va allí, porque se sabe y se siente vencedor, pues esa mina traicionera no pudo ni con él ni con sus ilusiones y, además, le convirtió en uno más de cuantos han consagrado su vida a la denuncia del muro y sus minas y a la defensa de los derechos de las víctimas saharauis. Su sonrisa reta, porque con ella invita a demostrar que las víctimas saharauis de minas sí que pueden con esto y con más. Faltaría más.

Sirva esta denuncia para dejar constancia de lo que no debe seguir pasando en el Sáhara Occidental, por el muro y las minas sembradas por Marruecos desde el inicio de su ocupación.

©Elisa Pavón para RASD News
Foto: Joaquin Tornero


Imprimir artículo

Si te ha gustado este artículo puedes compartirlo desde tu blog, página Web o foro.







0 comentarios :

Los contenidos de este blog son propiedad de su autora y de los medios de donde han sido duplicados, citando la fuente o autor de los mismos.
Para suprimir cualquier contenido con derechos de copyright que no permita ser duplicado, contacta conmigo en teofermi1@gmail.com
teofermi1@hotmail.com