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EL SÁHARA DE LOS OLVIDADOS اِل ساارا دي لوس اُلبيدادوس




"Háblale a quien comprenda tus palabras"
"Kalam men yafham leklam"

Gerardo Glivares "La sociedad española está haciendo por el Sahara lo que no ha hecho el Gobierno"

Gerardo Olivares, ayer en Pamplona.Fue el primer director español en ganar la Espiga de Oro de la Seminci con '14 kilómetros', una cinta sobre el peligroso viaje que afrontan los africanos para alcanzar Europa. Ahora, después de recibir el premio del FiSahara por 'Entrelobos', prepara una historia sobre el autismo
A su paso por Pamplona, cierra la Muestra de Cine y Derechos Humanos de IPES, ¿qué papel efectivo cree que puede jugar el cine en este ámbito político y social?
El cine es un vehículo de información, como la prensa, la radio o la televisión. Pero creo que va más allá, y consigue ponerle alma y corazón a esas imágenes que vemos en el telediario continuamente y que parece que ya nos han dejado de afectar. Y el cine consigue eso, que el espectador se identifique con el personaje o la historia que le están contando. En ese sentido, por encima de cualquier otro medio de comunicación, el cine consigue acercar al espectador esas realidades que se viven en el mundo y que de otro modo pasarían desapercibidas.
Acaba de llegar del Festival de Cine del Sáhara, donde ha ganado la Camella Blanca por 'Entrelobos', ¿cómo ha sido la experiencia?
Ha sido tan bonita... Es la segunda vez que voy. Hay que tener en cuenta que el festival se celebra en un sitio en el que durante once meses y tres semanas al año no ocurre absolutamente nada; donde, precisamente por eso, existe una cierta desidia y donde los jóvenes te dicen que casi prefieren morir de un tiro que de aburrimiento. Y llegas tú con tu aire fresco de fuera, con toda la energía positiva de ayudar a la gente y proyectas tus películas en el desierto bajo un millón de estrellas viendo la cara de los niños disfrutando con ellas... Es una experiencia maravillosa, en el caso de Entrelobos recuerdo que cuando terminó la película todo el mundo se puso a aullar y eso es muy chulo. Yo he ganado muchos premios internacionales con mis películas, algunos muy importantes, pero ninguno me ha hecho tanta ilusión como éste, porque este festival es muy de verdad, muy humano. Ellos te dan a ti mucho más de lo que tú les das a ellos, y para ti es muy bueno porque reseteas el disco duro, entiendes de dónde vienes, valoras más lo que tienes...
En este sentido, ¿cuál es el fin último del FiSahara?
Creo que, al final, lo que consigue este festival es dar voz a esta gente, porque nadie habla de ellos, están abandonados. Van pasando los años, Marruecos es un país muy importante para Europa, Francia siempre está vetando las resoluciones de la ONU para que se verifiquen de una vez los derechos humanos en el Sahara Occidental y no hay manera... Así que lo que conseguimos con esta iniciativa es que se hable un poco de ellos a nivel internacional. Para ellos es muy importante no sentirse olvidados. Cuando llega la caravana de españoles allí y ven que todavía nos acordamos de ellos, que les llevamos nuestra cultura, que compartimos con ellos nuestras experiencias... Me contaba una chica saharaui que los jóvenes de los campamentos de Dajla se pasan todo el año esperando a que llegue esa semana, porque para ellos es una semana mágica. Esos días las chicas pueden salir, no están tan controladas por la familia, pueden buscar novio, conocer gente de fuera... Y si, además, te vienen personajes como Javier Bardem y le dan un impulso tan importante al festival, pues mucho mejor. Recuerdo que alguno de los españoles les dijo algo así como 'vosotros sois un ejemplo para el mundo, pero el mundo no es un ejemplo para vosotros'. Y tenía mucha razón.
¿En España existe la suficiente mala conciencia que debería existir por haberles abandonado?
Creo que la sociedad española está haciendo por el Sahara lo que no ha hecho el Gobierno. Existe una vinculación histórica, colonial, con el antiguo Sahara español y eso sigue en el corazón de la gente. Esa deuda histórica la estamos cubriendo la ciudadanía española, de hecho, el país que más apoya a la causa saharaui es España, pero no a través del Gobierno, sino a través de asociaciones y colectivos.
Echando un vistazo a su trayectoria, se diría que Gerardo Olivares es un realizador comprometido.
La verdad es que entré en el cine de una forma más bien atípica. Si hace seis años me preguntas si voy a ser director de cine de ficción, te respondería que ni de chiste. Yo vengo del documental, he viajado por todo el mundo trabajando. Y, precisamente, los viajes me han ayudado a abrir la mente y a sentirte comprometido, sobre todo si vas a países pobres y duros de África o Latinoamérica. Así que, poco a poco, empecé a centrarme en los temas que me habían agitado por dentro y empecé a hacer documentales de corte social tipo El hambre en el mundo explicada a mi hijo y Una nube sobre Bopal, y cuando di el salto a la ficción me di cuenta de que ficcionando estos dramas podía llegar todavía más dentro del corazón de la gente.
Fue cuando hizo '14 kilómetros'.
Así es, pero el gran premio de 14 kilómetros es cuando la gente se te acerca y te dice que desde que vio la película cada vez que ve un negrito por la calle ya no le mira con los mismos ojos. Eso es difícil lograrlo con un documental.
¿Cuáles son las historias que le interesa al llevar al cine?
Historias que me conmueven y me apetece contar. Sé que 14 kilómetros y Entrelobos no tienen nada que ver en apariencia, pero hay un punto en común, quizá porque son historias muy humanas y, sobre todo, reales. A mí me interesa contar historias verdaderas y potentes que, además, tengan un mensaje de fondo. Por ejemplo, 14 kilómetros es una película sobre la lucha y la superación, y Entrelobos es una historia de amor entre un niño y la naturaleza.
Para una persona que ha hecho una película sobre el Estrecho, saber que hace unos días se abandonó a decenas de inmigrantes en el mar tuvo que ser demoledor.
¿Sabes lo que pasa? Que parece que cada vez tenemos menos valor como individuos. El mero hecho de que en esta sociedad ya se dé por seguro que hay ganadores y perdedores ya dice mucho. Los intereses nacionales, energéticos o económicos ya están por encima de todo. ¿Por qué, si no, se actúa en Libia y no en los campos saharauis? Pues porque Libia tiene petróleo y gas y como en el Sahara está implicado Marruecos, no interesa intervenir.
¿Y por qué ahora parece que las fronteras de Europa se están blindando?
Eso es, ¿crees que 100.000 inmigrantes repartidos por toda Europa suponen algo? Nada, en absoluto. Vivimos inmersos en una hipocresía brutal del tipo 'yo te quito a ti todo lo que quiero, pero no se te ocurra venir a mi país'. Todo lo que está pasando en el Magreb lo hemos provocado nosotros; Occidente ha mantenido a esos regímenes por beneficio propio. Así que el hecho de que sesenta tíos se pierdan por ahí, por el mar, qué más da. Terrible.


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