Estuve presente en el XIII congreso del Frente POLISARIO, debo decir que en esos días me sentí orgulloso de ser saharaui, no por los discursos políticos, ni por las maniobras bien o mal intencionadas de los diferentes “dirigentes”, me sentí orgulloso por otras cosas del “extraradio oficial”, converse y departí con muchos de los presentes, pude ver nuestras debilidades (las cuales no aireare por aquí lógicamente) y también vi y palpe nuestro enorme potencial como nación, el éxito de la organización de toda la infraestructura en pleno desierto, el celo en las tareas de vigilancia de nuestros policías y militares, la energía y juventud de nuestros brazos armados, unidos sin fisuras a la experiencia y sabiduría de los miembros más veteranos de la institución armada.
La pregunta era obligada, ¿Qué es lo que nos pasa que no pasamos a la acción?, ¿Por qué dejamos que se nos siga tomando el pelo como a niños?, ¿acaso tenemos miedo?, ¿no está el ejercito listo y dispuesto para realizar su labor?, todas estas preguntas se las plantee indistintamente a amigos, desconocidos, conocidos, políticos y civiles, y sinceramente la respuesta que mas me convenció, me la dio un veterano combatiente de la 4 región, que cuidándose mucho de medir sus palabras, ya que como todo combatiente debe discreción sobre los asuntos militares, me dijo sin entrar en muchos detalles lo siguiente. “los saharauis, jamás en su historia hemos tenido sobre las armas a mas hombres y mas técnica militar, de la que tenemos en estos momentos”,
“Mohamed (El Presidente) ha visitado en múltiples ocasiones nuestras unidades y siempre le hemos pedido sinceridad y honradez en sus palabras, y nos ha confirmado que -los hierros no son problema, están dispuestos (material militar en el argot)-“, ¿entonces porque no pasamos a la acción? Le pregunte, y él me dijo: “esa pregunta se la debemos hacer en el congreso a los delegados, nosotros cumplimos ordenes, y aunque algunas cosas nos gusten más o menos, debemos cumplirlas, y así estamos cumpliendo”.
“Mohamed (El Presidente) ha visitado en múltiples ocasiones nuestras unidades y siempre le hemos pedido sinceridad y honradez en sus palabras, y nos ha confirmado que -los hierros no son problema, están dispuestos (material militar en el argot)-“, ¿entonces porque no pasamos a la acción? Le pregunte, y él me dijo: “esa pregunta se la debemos hacer en el congreso a los delegados, nosotros cumplimos ordenes, y aunque algunas cosas nos gusten más o menos, debemos cumplirlas, y así estamos cumpliendo”.
Me quedó meridianamente claro, que nuestro ejército está listo y dispuesto, que la voluntad de la mayoría es pasar a la acción, que estamos dispuestos al sacrificio mayor en aras de conseguir la liberación del 100% del territorio nacional, ¡pero volví del congreso sin saber aun a que esperamos para dejar de ser el hazmerreir del mundo!, lo juro.
Otra de las cosas que me sorprendieron, es justo lo que comenta Brahim, pude comprobar el orden y la limpieza de los campamentos de refugiados, las incipientes infraestructuras que se están levantando y las que se intentan mantener, los tramos de carretera asfaltada, la electrificación, todo ello sin duda redunda en la calidad de vida del pueblo, pero (como no, siempre hay un pero) sin embargo pasado el control de Rabouni en dirección a nuestra frontera (a poco mas de 20 km), y ya adentrándonos en nuestra tierra, uno se sorprende de la total ausencia de infraestructuras de ningún tipo, desierto, rocas, algún que otro neumático viejo y viejas carcasas de obuses que desafían al tiempo y nos hacen recordar que nuestra liberación no está concluida aun. Pero ni una señal del trabajo de un ministerio de la reconstrucción, que sobre el papel suena muy bien, pero sobre el terreno está ausente, ¿Por qué no se buscan fondos debajo de las piedras para asfaltar nuestra tierra?, ¿acaso una carretera asfaltada Rabouni – Tifariti es imposible e inútil?, nos devanamos los sesos tratando de justificarnos una y otra vez por la ausencia de obras de ningún tipo“, que si son proyectos caros”,”que si no hay dinero”, “que si es un proyecto que en caso de guerra puede ser dañado”, “que si, existen prioridades mayores”, “que si, que si”, y mientras sigamos así, seguiremos siendo los beduinos conformistas, que esperan bajo el sol a que la Talha les proyecte la sombra un par de horas al día.
Todas las justificaciones del mundo que antepongamos a la acción, por muy lógicas y razonables que sean, no nos van a acercar ni un milímetro mas a nuestra independencia total, y a ejercer nuestro control sobre nuestro territorio nacional, es una verdad dura como la piedra, pero cierta, así que creo que no es tan difícil para nuestro gobierno movilizar a sus representantes en el exterior (entiéndase, delegados, embajadores, representantes, organizaciones civiles, movimiento solidario), en pos de recaudar los fondos necesarios para acometer el asfaltado de nuestro país, o en cualquier otro proyecto para repoblar y crear las infraestructuras necesarias en nuestra tierra. Y si llevar a cabo esos proyectos, es interpretado por Marruecos o por la ONU como una violación del alto el fuego, pues que así sea y que se aguanten, que ellos violan nuestra tierra desde hace 36 años y siguen tan tranquilos.
Salek Jatri Andala (“El Ninserani”)
salekjatri[at]yahoo.es
Fuente: Libres Opiniones
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