El Ayuntamiento de Calviá ha tomado la «medida cautelar» de paralización de todas las actuaciones relacionadas con la arena
Josep María Aguiló / abc.es
El Ayuntamiento de Calviá dice que la empresa afectada carece de la preceptiva licencia de obra para realizar dicha actividad.
El Ayuntamiento del municipio mallorquín de Calviá ha comunicado este viernes a la empresa Golf de Ponent la paralización cautelar del vertido de arena que estaba llevando a cabo en un espacio concreto del municipio, al carecer dicha empresa, según el consistorio, de la «licencia de obra preceptiva para llevar a cabo dicha actividad».
La arena que se estaba utilizando había sido transportada días atrás desde el Sáhara Occidental hasta Mallorca por el buque de carga «Southwester». La desestiba del cargamento, cifrado en 4.300 metros cúbicos de arena en total, fue realizada el pasado miércoles al mediodía en el Puerto de Palma. Unas treinta personas se concentraron entonces en la zona para protestar por esa actuación, al considerar que suponía un «expolio» de las reservas naturales de la antigua colonia española.
Entre las personas que se concentraron en el dique de las instalaciones marítimas palmesanas había representantes de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de las Islas Baleares y del Frente Polisario, así como altos cargos del PSOE, la coalición econacionalista MÉS por Mallorca y Podemos. Dichas formaciones conforman el actual tripartito balear. La llegada del barco, que había partido de El Aaiún, había estado precedida por una cierta polémica, debido a la supuesta ilegalidad de su cargamento.
La presidenta de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Mallorca, Catalina Rosselló, señaló el miércoles, en declaraciones a los medios, que la descarga de la arena era «correcta» y que eso era algo que no se ponía en duda. «Nosotros lo que denunciamos es que es arena robada», recalcó Rosselló, para añadir: «Es arena que se ha sacado de los territorios ocupados del Sáhara Occidental de forma ilegal». En ese contexto, indicó que, a diferencia de lo ocurrido en Mallorca, hace varias semanas se retuvo en Sudáfrica un barco con fosfatos y también otro en Panamá.


