¡SAHARAUI, SAHARAUIA, EIDA FEIDAK LILHURRIA! (tu mano junto a la mia hasta la libertad) ¡Rompamos el bloqueo informativo. Derribemos el Muro de Silencio! ¡LABADIL, LABADIL, AN TAGHRIR ALMASSIR! (No hay otra opcion que la autodeterminación)

EL SÁHARA DE LOS OLVIDADOS اِل ساارا دي لوس اُلبيدادوس




"Háblale a quien comprenda tus palabras"
"Kalam men yafham leklam"

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El juego del viento


Texto de Mohamidi Fakal-la, escritor y periodista saharaui desde su exilio en los campos de refugiados saharauis en el sur de Argelia.



Por Bahia M.H Awah / Fuente: Y..¿Dónde queda Sahara?


En comparación con otros vientos, el siroco [1] (el proceso de lucha saharaui) cubre el rostro tanto de día como de noche en un acelerado encuentro con el litoral atlántico, en el que pierde la euforia devastadora que traía del desierto. Asegura la leyenda que no pasaría inadvertidamente sin que sus brazos de gravilla dejaran máculas sobre paredes, pedregales, hombres y matorrales. En su viaje frenético agrieta la costra y levanta el remolino a soplo de efecto sarguia [2] (reaccionario mundo árabe) que se granjea en el pulso de la pobre vegetación del desierto.

En efecto, es el fenómeno natural omnipresente en la vida de los hombres de las nubes y de los vientos. Es la sucesión del tiempo en su propio efecto. Los pobres habitáculos y jaimas del Sahara se levantan en contratiempo para poder seguir erguidas, con el temor a ser atragantadas por la fina arena en un proceso de recesión a causa del embate de los caprichos de los colores del viento. Sin desmesura, caravanas y ciudades del desierto fueron llevadas por el espejismo de la arena, la soledad y el silencio de este gran imperio (la dictadura de la monarquía marroquí) donde no cabe la duda, la traición ni la mentira.

El siroco renace de lo susceptible de los vientos, de los alisios, del color pardo gris del cielo, del mutismo de la tormenta; (las aspiraciones del pueblo) es pues el reflejo simultáneo de la tierra que va perdiendo distancia y altura en contraposición con el horizonte opaco e invisible, (la ONU). Por excelencia el siroco es la otra neblina con ráfagas de calor y de arena, es la válvula de escape del desierto que fluye envuelta de ensueños maravillosos a causa de las bajas presiones del mare nostrum, (Nuestra Revolución).

El siroco impone su propia potestad sobre el terreno en el momento en que entra en desavenencias con el ábrego [3], anuncio para los ganaderos del Sahara en su cielo prodigioso de esperanza, (África y los saharauis).

Con el deseo de mojar los tobillos de afán y resistencia, el siroco persiste como la fuerza indómita que repele todo aquello que huye de su encuentro, (Revolución saharaui).




La rosa que tú eres


Por Bahia M.H Awah / Texto: Mohamed Ali Ali Salem / Ilustración: Fadel Jalifa

Si le preguntas a un saharaui sobre su dolor interior causado por el largo exilio, el largo refugio, la diáspora, términos desconocidos en su lengua hasania o hassaniya, lo más probable y sin evadirse que te respondería con un verso en vez de palabras de desconsuelo. El 10 de octubre es el Día de la Mujer Saharaui, el brazo fuerte en la sociedad y lucha política del Sahara Occidental.                           

(Palabras para evaporar el desconsuelo)

Cuando dormir no puedas,
cierra los ojos
aunque tengas desgarradamente
desvelada el alma,
rehén del dolor,
un arañazo en el corazón.

Algo.
Algo que se te escapa,
que persigues en los pensamientos.

Algo.
Algo que no puedes retornar,
ni seguir,
ni esperar.

Y te sientes vacía,
ausente
y anidas en tu ausencia.




Seguramente la libertad...


Por Bahia M.H Awah / Texto: Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu / Ilustración: Fadili Yeslem / Fuente: Y..¿Dónde queda Sahara?

Poema contra el "Muro de la vergüenza marroquí" que divide el territorio del Sahara Occidental desde 1986. Similar al muro de Gaza y el de México.

Qué hay detrás de estas paredes que detienen mi silencio,
que apagan mi respiración.

Qué hay al otro lado de este muro que se abalanza aplastando mi estatura,
hundiendo mi espalda corva.

Qué hay después de estas alambradas que zanjan las miradas, que hieren los horizontes.

Qué hay allende los barrotes que atraviesan los brazos, que oxidan las articulaciones.

No lo sé…

Tal vez unos niños jugando a las canicas entre las jaimas, tal vez unos camellos rumiando un año de lluvia.

No lo sé…

Quizás las olas de espuma besando los pies de una duna, quizás una madre acunando por primera vez su alegría.

No lo sé…

Acaso la sombra de un oasis que adornan las manos de alheña, o la belleza en unos ojos que esperan la paz de la primavera.

No lo sé…

A lo mejor mi madre meciendo el océano en su odre de abundancia o moliendo los granos tostados en el horno de la espera.

No lo sé…




Yo dormí en los montes Leyuad


Por Bahia M.H Awah / Texto de Ali Salem Iselmu* / Fuente: Y...¿donde queda el Sáhara?

Cuán extraña el desterrado su tierra y cuán de dolor en sus largas noches de exilio despierta para curar en verso. Ali Salem canta los majestuosos mágicos montes tirseños de Leyuad. Y cuenta que en un periplo por esa región, recuerda haber disfrutado un inolvidable امكيل emguil, siesta en las frescas y "diabólicas" cuevas de Leyuad. Bahia MH Awah 

Yo dormí en  los montes Leyuad
En el valle de acacias
pisé la arena y encontré pequeños escarabajos
varias huellas salían del tronco de un árbol,
al contemplarlas hallé la quietud de mi alma.

Yo era un hombre rodeado de montañas
escuchando el aullido de los chacales
la llamada de la estrellas,
el impacto de los rayos de sol,
era feliz en la soledad del tiempo.

Algo de mí nació sobre las dunas
cuando el viento
penetró entre las montañas
dejándome desnudo.

En el renacimiento de mi alma
me desperté en Leyuad
las dunas, las negras montañas, el valle que mira al sur,
un hombre encendía una hoguera,
con las piedras remotas,
el humo salía,
era la llamada de la noche
el fin de un largo día.




Tengo miedo


Por Bahia M.H Awah / Texto: Ali Salem Iselmu / Ilustración: Sayad Mohamed / Fuente: Y... ¿donde queda el Sáhara?

Cuando alguien siente rabia e impotencia ante muchas situaciones injustas y terribles, acude a la poesía como el último refugio contra el odio y el miedo. En ella encuentra palabras e imágenes que construye con mucha delicadeza para dar respuesta a la intolerancia. Una mirada transforma una vida, rompe una frontera y penetra de forma irremediable.

MIEDO EN LA MIRADA
Hoy que algunos me miran con miedo
las lágrimas de mi corazón
brotan del interior de mi alma,
me siento desorientado
en esta jungla humana.

El brillo que hay en mis ojos
se apaga lentamente
mis brazos ya no tienen fuerza
me siento derrotado
con cada muerte
con cada crimen
del que me quieren culpar.

Dudan de mi inocencia
me hacen preguntas incómodas
yo no soy de la religión del odio
sigo encontrando placer en la luz,
en las palabras,
en los gestos.

Me siento impotente
ante tanta barbarie
soy inocente,
porqué mis padres lo fueron
mis abuelos también.




Tetlaa al gaf, concatenando versos

Nueina Djil en 1976, por Christine Spengler

Esta entrada ha sido escrita por la periodista y escritora Conchi Moya / blogs.elpais.com

Desde tiempos inmemoriales los poetas saharauis en hasania han desarrollado una curiosa forma de componer un poema. Se llama tetlaa al gaf y consiste en que un poeta escribe un verso corto, gaf, y reta a otros poetas a continuarlo, haciéndolo más bonito, lo que se conoce como “subirlo”. Acaba cuando llegan a la culminación o clímax poético, en lo que se conoce como agar al gaf, es decir, “esterilizar” el verso, ya que se entiende que nadie podrá componer un verso mejor para añadir al poema.

Se puede lanzar en veladas poéticas; se pueden subir versos desde diferentes lugares del territorio, incluso traspasando las fronteras patrias; se pueden transmitir a través de personas que memorizan el verso y lo recitan en otro lugar, incitando a un poeta a continuar el verso.

Los tiempos cambian y ahora se puede subir un verso incluso desde una red social.
Así, en el día de la mujer, 8 de marzo de 2017, el escritor e intelectual saharaui Bachir Lehdad publicaba un gaf en español a su perfil de Facebook, desde la diáspora en Asturias, lugar donde reside desde hace años.

Bachir Lehdad Dadda:
Tú eres la vida
porque das vida.
Sin ti, no hay vida.

Mohamidi Fakal-la, escritor y poeta saharaui refugiado, vecino de los campamentos del sur de Argelia desde hace décadas, escasamente dos horas después “subía” el gaf de Bachir en un comentario de la publicación.

Mohamidi Mohamed Fakal-la:
Tú eres la vida
porque das vida.
Sin ti
no hay vida.
Sin ti
no hay esperanza
ni respeto
ni decoro.
Eres la vida,
el verso de la vida.




Epistemología del verso saharaui en el exilio. Diálogo entre poetas en defensa de una activista saharaui

Momento en que Zainab Abdelahi es agredida por los agentes marroquíes

Solo “algo bueno” de la globalización ha servido para romper el bloqueo informativo y unir al exiliado con sus lugares de origen y sus procesos sociales y políticos de lucha. Semanalmente recibo los versos del poeta Bunana Buseif, desde los campamentos de refugiados saharauis en el sur de Argelia. Poemas cortos en los que me cuenta su seguimiento a todo lo que está aconteciendo en el proceso de descolonización del Sahara Occidental, diáspora, derechos humanos, refugio, exilio y resistencia pacífica de los saharauis en los territorios ocupados. Entiendo que el poeta quiere dialogar conmigo desde su refugio como lo hicieron poetas de la resistencia anticolonial saharaui mucho antes y cito el caso de Salama Uld Eydud cuando en 1929, desde la cárcel en la Senegal francesa de entonces, escribía al poeta Yedehlu Uld Esid y le contaba de su vida y le aconsejaba mantenerse fiel al compromiso de lucha anticolonial.

Bunana Buseif vierte su contenido literario sobre la joven saharauiya Zainab, agredida recientemente por varios agentes marroquíes en la ciudad ocupada El Aaiún. Le abofetearon en la cara, le confiscaron sus libros, las banderas saharauis que llevaba en su equipaje y le robaron sus fotos personales volcándolos en el teléfono personal de uno de los agentes.

Por su parte, Bahia M. Awah escribe “subiendo” el gaf en hasania de Bunana, para dialogar compartiendo la temática de un verso que se enfrenta al atropello, al exilio y a las consecuencias de una injusticia no reparada.




1000 voces para un poema

El poeta Bahia M. Awah continúa el poema que inició el también poeta Larosi Haidar, hace unos meses. Añade los siguientes versos para ir completando este gran poema coral.
“Cuán dulce es amar
y sentirse a la vez amado
pero amargo es el dejar
a quien tanto se ha esperado”
Dulce hacer tiempo por
a quien tanto
en siglos se ha amado,
y  cuán triste es fingir amar
al del norte, que nunca te ha querido.
Yo te amé en mi larga espera
yo te amé como a quien tanto
se ha esperado,
yo te amé viendo
agostarse mi juventud.
Mis años se convierten
en sinónimos de dolor.
Yo te amé, sintiendo dejar en grises
camposantos,
a un tío abuelo poeta y guerrero,
a una madre erudita y poetisa.
Yo  te amé, enterrando en lejanas
y grises sepulturas a mi abuela.

Por Sukeina Aali-Taleb




La cultura saharaui tiene blog en el diario El Pais

La cultura saharaui está presente desde esta semana en el blog del diario El Pais Y para ti... ¿dónde queda el Sahara?
Intentar mostrar la riqueza de la cultura saharaui. Ese es el objetivo de este espacio. Una cultura nacida de la narración oral, de los bellos paisajes del desierto, de las vidas nómadas y el apego a la tierra, de su origen árabe, bereber y musulmán, de sus costumbres únicas y de la relación con España que se remonta a más de un siglo. Una cultura vitalista, condicionada por una historia en pelea por la supervivencia desde 1975. Coordina Sukeina Aali Taleb, miembro del grupo de escritores saharauis en español Generación de la Amistad (Un grupo de poetas saharauis que pretenden transmitir el sufrimiento de su pueblo, unidos por historias de pastores que se perdieron persiguiendo sus sueños tras una nube).

El blog además cuenta con la sección 1000 VOCES PARA UN POEMA, donde se recrea la tradición saharaui de “subir” un poema, añadiendo versos a los que ha creado otro poeta. Esperamos que los poetas saharauis completen el poema que ha comenzado Larosi Haidar
En el Sahara, desde hace mucho tiempo, hay grandes poetas que lanzan al mundo un par de versos con la intención de que otro gran poeta los continúe. Hasta que no aparece alguien a la altura de la calidad de los primeros versos, el poema queda incompleto. Y así, poco a poco, se va construyendo un poema con muchas voces. De forma paradójica, comenzamos con una Despedida, el título del poema que inaugura la sección de la mano del poeta Larosi Haidar. Dice así…
Cuán dulce es amar
y sentirse a la vez amado
pero amargo es el dejar
a quien tanto se ha esperado





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