Fuente: spsrasd / EFE
Rabat (Marruecos).- Dos informes internacionales aparecidos en los últimos días coinciden en denunciar el retroceso de los derechos humanos y las libertades públicas en Marruecos en el pasado año, marcado por las manifestaciones en la región norteña del Rif.
Esas manifestaciones en el Rif, en un principio toleradas, fueron desde mayo reprimidas y sus participantes "golpeados y maltratados", y posteriormente sometidos a "procesos injustos", indica Human Rights Watch (HRW) en un informe divulgado ayer.
HRW denuncia las trabas que, como en los últimos años, sufre la principal ONG del país, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, al igual que las restricciones que las grandes organizaciones, como la suya propia o Amnistía Internacional, tienen a la hora de efectuar investigaciones en Marruecos.
También denuncia que en el Sáhara Occidental bajo control marroquí, las autoridades "impiden sistemáticamente" toda manifestación de signo independentista.
También denuncia que en el Sáhara Occidental bajo control marroquí, las autoridades "impiden sistemáticamente" toda manifestación de signo independentista.
Las limitaciones a la libertad de expresión o de manifestación, las carencias en los derechos de las mujeres o de los homosexuales, o las amplias potestades de la policía cuando detiene a personas bajo los cargos de "terrorismo" son también señalados como asignaturas pendientes en el país magrebí.
Por su parte, la organización estadounidense Freedom House, que acaba de publicar como cada año un índice mundial de libertades, incluye a Marruecos entre los países "parcialmente libres", con una calificación de 39 puntos sobre 100, cifra a la baja después de que se registrara "una dura respuesta del Estado a las grandes manifestaciones en varias regiones del país".



