Mantened la calma. Necesitamos preservar nuestra energía en momentos como estos.
Hemos suspendido la huelga pero no el combate, que no es el nuestro, sino el de todos. No sólamente de los saharauis sino de todo el mundo, e incluso de los marroquíes. Es por una causa de justicia y libertad, de dignidad.
Una causa justa necesita abogados competentes.
Acabo de reunirme con abogados amigos: el Señor Boukhaed y el Señor Bazaid.
Ellos están convencidos de que los procedimientos jurídicos en un estado de ocupación sirven únicamente para ganar tiempo.
Jurídicamente, según el derecho común, el procedimiento de la casación no puede sobrepasar un año de duración, pero para los presos de Gdeim Izik se solicitó hace tres años.
La respuesta de Sabar, del Consejo Nacional de Derechos Humanos marroquí ha sido: La cuestión es pura y simplemente política.
Los abogados hacen su papel pero yo les explico que nosotros hacemos el nuestro, que es conseguir que no se permita actuar al ocupante en ese vacío.
Debemos todos: presos, militantes del territorio ocupado, militantes saharauis en el exilio (principalmente en Europa), nuestros amigos en el mundo; todos juntos debemos aprovechar el momento para hacer más presión sobre el ocupante pero también sobre sus cómplices: los dos gobiernos imperialistas y neocolonialistas de Francia y España.