Consciente de la posibilidad de salir mal parado en el Informe que presentará en marzo de 2013 el Relator Especial de NN.UU para la Tortura, D. Juan E. Méndez, Marruecos se pone en marcha para ablandar los términos de ese Informe o, al menos, contrarrestar sus efectos en el Informe de Ban Ki Moon.
Marruecos sabe que haciendo pequeños gestos, los organismos internacionales le aplauden. De ahí que el monarca alauita haya instado a su gobierno, en el último Consejo de Ministros, a ratificar tres tratados internacionales con los que pretende aplacar las iras de los organismos internacionales que vienen pisándole los talones.
Los tres tratados internacionales que Marruecos acaba de ratificar son: el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; y el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Éste último, lo ratifica en atención a las recomendaciones del Grupo de Trabajo del Consejo de DD.HH sobre esa cuestión, realizadas después de su visita, a Marruecos, en febrero de 2012.
Sin embargo, los otros dos tratados internacionales, se ratifican para dar argumentos, tanto al Consejo de Seguridad como al propio Ban Ki Moon, para no proceder a la ampliación del mandato de la MINURSO. Por ello, nos atrevemos, aquí, a augurar un posible párrafo de la próxima Resolución del Consejo de Seguridad y, también, del Informe de BKM:
“El Consejo de Seguridad acoge con satisfacción la decisión del Reino de Marruecos de ratificar el Protocolo Facultativo de la CAT e, igualmente, acoge con beneplácito su decisión de ratificar el Protocolo Facultativo del PIDCP”. (Lea BKM, en lugar de Consejo de Seguridad, y verá un párrafo del futuro Informe de BKM).