Marruecos acaba de sufrir otro fracaso en el Comité Especial de Descolonización de la ONU, denominado Comité de los 24, que acaba de concluir los trabajos de su seminario anual de la descolonización en Granada, en el Caribe.
A pesar de la movilización sin precedentes de su aparato diplomático y un derroche de recursos considerables en todos los países de la región, Marruecos no ha logrado lograr un reconocimiento a la participación de los llamados funcionarios locales de Dajla y El Aaiún, ciudades ocupadas del Sahara Occidental.
La respuesta de los miembros del Comité que asistieron al seminario fue inequívoca: el Polisario es, y sigue siendo, según lo dictado por las resoluciones de la Asamblea General, el único representante legítimo del Sahara Occidental, territorio no autónomo en la lista del Comité a cargo de la descolonización.
Tan pronto como comenzó el seminario, muchos países miembros y participantes exigieron que el Presidente del Comité, el Embajador de Antigua y Barbuda, definiera la calidad de la presencia de las dos personas en cuestión en esta reunión. El Presidente del Comité finalmente admitió públicamente que los “dos individuos” estaban presentes como “invitados personales.
Por lo tanto, esos “dos individuos”, según palabras del Presidente del Comité, fueron admitidos en este seminario no en nombre de los representantes del pueblo del Sáhara Occidental o en calidad de presuntos representante electos.
Y para eliminar cualquier ambigüedad, ninguna de las dos personas en cuestión pudieron colocarse junto a los representantes de los territorios no autónomos, lugares reservados para los representantes reconocidos de los diecisiete territorios no autónomos.























