Cuba es un ejemplo a seguir, es un paradigma no solo para la RASD, sino para todo el tercer mundo, expresó el joven saharaui Jalil Mohamed Abdelaziz, en entrevista con Granma
Por José Manuel Lapeira, estudiante de Periodismo / Foto: Cortesía del autor / internet@granma.cu / spsrasd
El conflicto saharaui es una contienda de larga duración que ha tenido entre sus víctimas principales a los jóvenes.
Jalil Mohamed Abdelaziz personifica la voluntad de una generación de jóvenes saharauis que anhela un Estado libre y un mundo más justo. Allá donde lo llevan sus pasos, el recuerdo de la patria oprimida es el principal motivo para exponer la realidad del Sahara Occidental en otras latitudes y denunciar los crímenes cometidos contra su pueblo.
El derecho a la liberación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) no es una causa ajena para Cuba. En los principios de solidaridad proletaria enarbolados por la Revolución, el Frente Polisario siempre ha encontrado apoyo humanitario a la hora de la cooperación en varios aspectos de interés para el desarrollo de una de las regiones más pobres de nuestro planeta.
Por estas razones Granma dialogó con Jalil acerca del estado actual del conflicto entre la RASD y Marruecos, así como los lazos de hermandad que unen a la nación africana con la Mayor de las Antillas.
LAS RAÍCES HISTÓRICAS DE ESTA LUCHA
El conflicto saharaui es una contienda de larga duración. Actualmente es la disputa más antigua en África y entra en la dinámica de descolonización que surgió en el continente en la década de los 60 del siglo pasado.






















