El 28 de octubre de 2013, la compañía usamericana Kosmos, la escocesa Cairn Energy y la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas de Marruecos (ONHYM) anunciaron sus planes conjuntos para perforar en busca de petróleo en “uno de los últimos sistemas petrolíferos no explotados del Margen Atlántico” (Maxted 2013). Simon Thomson, director ejecutivo de Cairn Energy, comentó que la participación de su empresa en el acuerdo de arrendamiento se apoyaría en su “actual presencia estratégica en Marruecos” (Thomson 2013). Su error fundamental es que el bloque a explorar –Cabo Bojador Offshore– no está en absoluto en Marruecos sino en las costas del Sahara Occidental, la última colonia en África.
Rico en recursos y de escasa población, el Sahara Occidental, víctima desde 1975 de una ocupación marroquí brutal e ilegal, tiene una historia conformada en gran medida por sus inmensos recursos. De hecho, los recursos naturales han estado siempre en el centro del conflicto del Sahara Occidental, y eran una demanda clave de los manifestantes antiespañoles a principios de la década de 1970.
España explotaba las ricas reservas de fosfatos del Sahara Occidental y Marruecos continúa sacándole provecho a la riqueza natural del país. Este último hecho constituye una ilegalidad, ya que no se le reconoce a Marruecos internacionalmente la titularidad de la soberanía sobre el Sahara Occidental y, efectivamente, una potencia ocupante no puede explotar legalmente los recursos naturales del país ocupado sin el consentimiento de la población indígena de este país.
Sostengo en este documento que ha sido sólo recientemente que la soberanía sobre estos recursos ha comenzado a ser parte importante de las exigencias de los activistas saharauis que resisten ante la ocupación marroquí. Como indico más abajo, los territorios ocupados tienen una larga historia de resistencia generalmente no violenta, pero el núcleo de esta resistencia, desde la invasión marroquí, giraba tradicionalmente en torno a los derechos humanos y la independencia. ¿Qué ha llevado, entonces, al reciente giro hacia los recursos naturales en las demandas de los manifestantes y cuáles son las implicaciones más amplias de este giro?.










